CUTTING

Una nueva moda ha surgido entre los adolescentes, se trata del llamado cutting, que consiste en cortarse la piel con una navaja u objeto afilado, para dejar marcas o tatuajes en el cuerpo, principalmente en los brazos y muñecas.


Este problema psicológico que también se conoce como auto lesión se presenta generalmente en la adolescencia, etapa en la cual a veces no se logra responder positivamente a las presiones sociales y el cambio hacia la adultez, por ello se recurre a dicha práctica, destacó.

Es fácil identificar esta conducta por que deja marcas visibles en brazos, sobre todo en las muñecas, que es donde principalmente se lastiman los jóvenes. Quienes llevan a cabo esta práctica, suelen cubrirse con mangas largas o pulseras para que no sea evidente. “Hay que poner atención en la conducta de los adolescentes, sobre todo en aquellos que muestran tendencias al aislamiento, son retraídos, no expresan los sentimientos y están a la defensiva”.

Principales síntomas

El primer síntoma de que alguien está atrapado en el cutting es la negación; hay que saber tratar con la persona para poderla ayudar, hacerle notar que hay diferentes formas para tratar el dolor, la ansiedad, la angustia. Pero si tú eres el preso de este mal, no dudes en acercarte a tus padres, hay especialistas que pueden orientarte y ayudarte a salir del problema.
  •  Vestirse con ropa cubierta o tapando la zona de la herida.
  •  Notarse nervioso al dirigirse al baño.
  •  Mal genio.
  •  Rebeldía.
  •  Comportamiento social.
  •  Manchas de sangre en su ropa o sabanas.

Consecuencias

El daño físico es irreversible, ya que las cicatrices difícilmente serán borradas; ahora, es importante hacerles entender que cortarse únicamente aminorar la carga emocional, pero no soluciona nada y que si esto no se detiene a tiempo, puede llegar a causar la muerte, en el peor de los casos, sin olvidar que pueden llegar a infectarse, si se cortan con algún objeto oxidado o contaminado.

Para prevenir este tipo de problemas en la adolescencia se debe crear desde la infancia una relación de confianza con los niños, la cual se profundizará durante la transición a la etapa adulta. Una vez que se ha detectado este problema es importante hablar con el joven para hacerle ver que cortarse no es la mejor forma de enfrentar su dolor, ansiedad o angustia. En muchos casos se requiere de un trabajo terapéutico en el que el joven pueda expresar su angustia y encontrar formas sanas de expresar su dolor, para ello tendrá que aprender nuevos patrones de conducta.


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